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EL AMOR DE MADRE
No hay cosa como la madre
En la vida transitoria;
Que la tierra le sea leve
Y Dios la lleve a su gloria.
Desde que en el vientre estamos,
La amorosa madre cuida
De conservar nuestra vida
Todo el tiempo que encarnamos
Y cuando á sus pies caemos,
Nos preserva del abismo
Con las agua del bautismo
Que en el templo recibimos
Allí nos lleva un compadre,
Que es nuestro padrino;
Pero al guiar nuestro destino
No hay cosa como la madre.
Cuando advierte que lloramos,
Nos saca de nuestro lecho;
Y entre mimos nos da el pecho
Que tiernamente mamamos.
Su sangre está en nuestras venas,
Su aliento en nuestro resuello,
Sus brazos en nuestro cuello
Como amorosas cadenas.
Y cuando á su alma taladre,
Algún mal que padezcamos,
Desde que al mundo llegamos
No hay cosa como la madre.
Cuando empezamos a andar
Guían nuestros primeros pasos,
Teniéndonos en los brazos
Nos comienzan a pasear.
Y puestas en atalaya
De nuestra infancia inocente,
Nos salva de un accidente
Porque son nuestra muralla.
Con sólo el perro que ladre
Luego nos alza del suelo,
Porque debajo del cielo
No hay cosa como la madre.
Esa mujer tan querida,
Ese objeto maternal,
Es un ser angelical
Que custodia nuestra vida.
Y si Dios madre escogió,
¿Qué amor será este tan fiel?,
Si somos hijos como El
Y El nuestro Padre nos la dio.
Por nosotros este Padre
Murió clavado en la cruz,
Y ella al pie viendo a Jesús;
No hay cosa como la madre.
Si a la edad de hombres llegamos,
Más va creciendo su amor
Igualmente su dolor
Si en malos pasos andamos.
Nos sigue, nos da consejos
Y sus lágrimas vertimos,
Cuando a una mujer seguimos
Y de ella nos pone lejos
Y cuadre a este o no cuadre
Este amor tan sin segundo
Sostengo que en todo el mundo
No hay cosa como una madre.
Hasta la horrible pantera
Que es un ser irracional
Cuida a sus hijos igual
Aquella indómita fiera.
Por eso cuando hay un hijo
Vil que a la madre no quiera
Ese es peor que la pantera
Y Dios su vida maldijo.
Lo mismo hará con el padre
Pues no comprende el malvado
Que sobre todo lo creado
No hay cosa como la madre
Si caemos en una prisión
Por algún caso fortuito
Solo la madre, repito,
Busca nuestra salvación.
Llora amargamente al juez
Para darnos libertad
Y con su misma humildad
Riega con llanto sus pies
Y aunque los ruegos del padre
Puedan hacer otro tanto
Es tan fuerte quebranto
No hay cosa como la madre.
El hijo que madre tiene
No puede ser desgraciado
Cuando Dios le ha conservado
Ese ser que le conviene.
Porque la madre querida
Le llena de bendiciones
Y alivia sus aflicciones
Rogando a Dios por su vida.
Y el que su alma taladre
Un pesar que le dé su hijo
Ella sube al calvario, dijo
No hay cosa como la madre
El día que baje a la tumba
Ese ser tan idolatrado
Siente el hijo desgraciado
Que su gloria se derrumba.
Siente como un clavo ardiente
Al corazón ha traspasado
Y por doquier en su caminado
Lo anda siguiendo la muerte.
Y la madrina o comadre
Le dice al mirarlo solitario
Ahijado mío, en todo el vecindario
No hay cosa como una madre.
Dos objetos en la vida
Hacen al hombre dichoso
Y es el Todo poderoso
Y nuestra madre querida.
Si falta uno de los dos
Como es la que nos dio el ser
Debe el hombre obedecer
Los justos juicios de la vida.
Es el verdadero Padre
Su poder es infinito
Mas después de Dios, repito
No hay cosa como la madre.
- Wilfredo Melendez
- Para alejar las dudas… EL AMOR DE MADRE poesía fue publicada (anónimo) en 1906 México y era del domino público ( larga investigación en Internet)… yo la escuche de un payaso de circo que visito mi Colonia Santa Lucia allá por el año…1972…al escucharla me rompió el corazón… así que me arme de una grabadora de casete regrese al circo y le di un colon al payaso para que me la grabara…en esta fecha la comparto para que se anime y la reciten a su madresita, esposa, hermana, hija, vecina. compañera de vida etc…. Lo que se escribe no pasa al olvido….. Wilfredo Melendez