Antes de pegarle la mordida a la torta, debo aclarar que hablo por mi solo, mas se que talvez mas de alguno se identificara conmigo, como “Bloguero”. Y es que a diferencia de un escritor de escritorio, a sueldo o por comisión, uno no recibe absolutamente nada, eso incluye mas no se limita a favores, paga, regalos, puestos, galardones ni reconocimiento. Me refiero al bloguero nato, por voluntad no por diseño. Al contrario, como comentarista se expone a una maltratada y a una infinidad de críticas.
Fácilmente cualquiera se puede preguntar, porque continua uno con el este volado llamado blog. Especialmente todo aquel que le busca el lado lucrativo a todo lo que hace. De nuevo mi opinión no representa la de ninguna otra persona, pero en lo personal, porque me gusta escribir lo que pienso, se que de una u otra forma, se promueve nuestra cultura y se promueve la expansión de una comunicación independiente que facilita la libertad de expresión.
Entonces cual es el estimulo o recompensa personal? Yo creo en la amistad, creo en la interacción social y que lastima que nuestro país este tan dividido en dos extremos que en muchos casos existen diferencias irreparables, debido al dolor y al sufrimiento. Tantos intereses de por medio, y cada quien lucha por su propio pellejo.
Los blogeros (independientemente si representan una ideología u otra) considero que ven la necesidad de comunicar una realidad, y la realidad de un bloguero en muchas oportunidades es más fiel a un fenómeno natural. Día a día, con la esperanza que somos parte del cambio, vemos, escuchamos, interpretamos, convertimos ese espacio de tiempo y lo convertimos en algo digital, para que otra persona en un lugar remoto, pueda ver y comentar dicha realidad.
Pasan las horas, los días, las semanas, los meses, los años…el tiempo y continuamos, mal interpretados por una sociedad bastante cruel, formamos un círculo con un código de respeto, porque como una huella digital, no existe ninguno idéntico, mas todos tienen su propia identidad, algo que ofrecer. Algunos ofrecen humor, otras críticas, otras memorias de un ayer que ya no existe, otros un futuro a la vanguardia de la tecnología, otros ofrecen su talento, total… que aunque todos somos diferente, el denominador común esta presente: Un amor genuino para nuestra cultura y una identidad completamente étnica.
Que tiene que ver todo esto con los análisis que nos brindan los editoriales provenientes de uno de los periódicos de mayor prestigio regional. Mi punto final es que existe un contraste ético, profesional en un estilo de escritura superior, pero que en muchas veces, son palabras que llenan un requisito. Nosotros no tenemos a nadie quien nos diga, que has hecho, que has estado haciendo, o cuando vas a tener listo tu/mi material.
Somos blogueros de choto pero con mucha honra.