MINCHO
MINCHO, “EL TERRIBLE”
En el viejo barrio de callecitas empedradas del pueblito donde yo vivía, muy cerquita del mercado, se paseaba un cipote medio chorreado de mirada huraña, barbilla partida y un camanance con sonrisa de lado, a quien todos los grandes cipotes vagos de la esquina lo apodaban “Minchorriado”.
Tenia diez años y estaba en tercer grado. Mincho, era hijo de la niña Chana, la que vendía repostería de un canasto en la entrada del mercado viejo.
A su corta edad Mincho era muy fuerte, pues se ganaba sus cuartillos acarreando bultos en la terminal de autobuses.
