La Contrición De Un Abogado
Soneto
Al espejo, Señor, de tu clemencia
Veo mi vida, y quedo confundido
Al mirar que tus iras han tenido,
Al golge de mis culpas, resistencia.
No me apeno, Señor, por mi insolencia;
No me apeno, que frágil barro he sido;
Me apeno si de ver que no ha valido
Para mi enmienda toda tu paciencia.
Si contra mí, Jesús crucificado,
No esgrimes el acero de tus iras,
¿A cuando aguardas verle ensangrentado?
¡Castígame, mi Dios, pues te he agraviado,
Mas, débale al amor con que me miras,
Morir cual buen ladrón un mal letrado!
=========================
Enrique Hoyos nacio en Ilobasco, en Julio del año 1810 y fallecio el 11 de Noviembre de 1859
Extraido de Grinalda salvadoreña
