El Pueblo Opina

ABROGARSE DEL APOYO TOTAL DEL PUEBLO ES UN ABSURDO.

Por : Luis Humberto Peñate Orantes.
“Esta es la respuesta contundente de un pueblo que nos apoya”. Casi un millón y medio de votantes no los apoyaron y cuatro millones que no votaron no los apoyaron, entonces, ni el FMLN ni ARENA , si hubiese ganado, representa la voluntad de todo un pueblo.
En todo caso, es la voluntad de las personas que votaron por el partido ganador.
Ahora bien, HAY ciudadanos de conducta rara, que todo el tiempo han comido con los empleos que les han dado los gobernantes en turno y que han vividos más o menos bien con los empleos de la empresa privada y que se han congraciado con los partidos que han llegado al poder y ahora, se convierten en sus enemigos, resaltando errores de uno y virtudes del otro. Son gente que se mueve con las aguas que mejor les conviene.
Un hombre debe ser de talla entera. Debe reconocer que no todo es perfecto y no cambiarse de ideología o religión, según su conveniencias. Si no ayuda, no estorbe, con comentarios que nada más hacen que arda más el fuego, porque la verdad, sería duro regresar al pasado.
Hay que reconocer que tenemos graves problemas, que hemos tenido en el pasado gobiernos espurios, que los ricos no han podido despertar a una conciencia social que beneficie a la clase trabajadora, pero debemos ser lo suficiente honestos, para darnos cuenta que los cambios de ideologías en los sistema de gobierno, no resuelven esos problemas, porque si así fuera, el pueblo entero hubiera votado por una ideología de esperanza, por un paraíso aquí en la tierra.
El gran partido de la clase obrera, de los trabajadores, de los pobres, de los miserables, de los explotados, ha ganado, debemos darle gracias a Dios y agradecer a ese millón y medio que los eligió y esperar con fe el proceso de los cambios anunciados de construir la plataforma que nos promoverá al desarrollo a través de la salud, la educación y el trabajo. Que demos apertura a un clima de seguridad, paz y estabilidad, para que hayan inversiones, que paguemos nuestra deuda externa y ya no sigamos endeudando a la nación, que seamos más honrados e inteligentes para gobernar, para que todos los sectores se dediquen ayudar a levantar a nuestro caído país.
Si eso fuese una realidad en el próximo período presidencial, desde ya se puede asegurar que todos los dirigentes, pueden levantar el grito en libertad, para decir que todo el pueblo les apoya, porque solo los necios y los ambiciosos de poder, podrán ser los que no esten de acuerdo, pero estos resultan ser un millón y medio, en comparación con los cinco millones y medio de habitantes de este pueblo que los vamos apoyar.